En este resumen del segundo tema, tendremos que volver a
tener en cuenta el Marco común de referencia para las lenguas en el que se
habla de las competencias, del multilingüismo y del plurilingüismo y por tanto
del pluriculturalismo. Asimismo, se definen los niveles de lengua (A1-C2) que comprenderán
las competencias comunicativas y lingüísticas en todas las lenguas de europa,
en todos los niveles de complejidad, en todos los ámbitos, etc para la creación
de una unidad europea competitiva pero justa.
En cuanto a los niveles, si se tiene en cuenta el mínimo de
horas de estudio por parte del alumnado para pasar de un nivel a otro podríamos
decir que estas son insuficientes en el aula en cuanto a la secundaria. Esto
trae a la mente ciertas preguntas: ¿Son los objetivos de la comunidad Europea
realistas? ¿Es la respuesta a estos objetivos por parte del sistema educativo
español la adecuada o la más viable? ¿Qué lenguas hay que potenciar? ¿Hay una
competencia excesiva entre las lenguas nacionales y las sociales? Todo ello
tiene también ciertos factores que pueden jugar a su favor o en su contra,
factores externos que tienen relevancia:
a) El contexto personal, familiar, económico, social y cultural de los estudiantes.
b) El género, la edad, la raza, el origen, la religión, los gustos y los intereses de cada persona.
c) Factores lingüísticos y educativos: tipo de lengua, cómo se enseña, en qué tipo de centro y donde esta localizado, formación y experiencia del profesorado, organización de las clases, evaluación, etc.
Debemos tener en cuenta que cuando se trata de un
aprendizaje formal hay ciertos elementos que no pueden faltar: una programación
que incluya el número de horas, el sistema de evaluación y los objetivos.
Además de cara a los exámenes oficiales hay que tener en cuenta todas las
competencias, por lo que será necesario combinar teoría con práctica y que
siempre habrá ciertos aspectos a los que haya que darle más importancia. Desde
el primer momento, habrá que dejar constancia de cuál será el trabajo en el
aula y cuál será el trabajo que tendrá que realizar el alumno fuera de la
misma.
El objetivo perseguido por la Unión Europea para el 2020
supone introducir cambios estructurales que mejoren el sistema educativo de tal
manera que desde el inicio se permita el estudio de más de una lengua lo cual
podría resultar negativo para las lenguas del estado; introducir cambios en la metodología
de cara a armonizar los contenidos y las destrezas que se evalúan en los exámenes
y potenciar el desarrollo de las competencias por medio de estrategias,
proyectos y tareas incorporando los recursos tecnológicos desde una perspectiva
práctica y realista para obtener resultados eficaces y cuantificables; eliminar
la barrera existente entre las lenguas del estado y las lenguas extranjeras, mantener
una actitud abierta a las distintas influencias y modelos, procurar relacionar
los contenidos más puramente formales del aula con otros contenidos y
actividades que a pesar de ser de origen no formal puedan resultar útiles y
formativas; potenciar las salidas y los contactos internacionales; enfocar el
aprendizaje de las lenguas tanto al trabajo como a la cultura; por último,
definir criterios que ayuden a distinguir entre los factores de fracaso y los
de éxito. No debemos olvidar , que para la consecución de estos objetivos, el profesorado debe mantenerse en constante
actualización de sus conocimientos.
En conclusión, el mayor desafío está en las competencias sin
olvidar la transversalidad y la interactividad y los resultados no deberán ser
solo académicos y educativos sino que deberán tener proyección en un mundo
laboral cada vez más competitivo. Por último, no se deben olvidar los valores a
la hora de impartir una lengua extranjera, no solo la tolerancia o el respeto a
las minorías sino también otras como la integración o el europeísmo.








